En la antigua Mesopotamia, para marcar un documento oficial
(en especial que fuera del rey, porque un mortal no necesitaba documentos
oficiales), se utilizaron unos cilindros de piedra a los cuales se les pulían
los lados y luego se tallaban. Esto se
llenaba de tinta y se pasaba sobre las pieles de animales que fungían como el
papel actual. De esta manera, cuando un
aviso del rey se mandaba de un lugar al otro debía tener el sello oficial o
cilíndrico.
Tu puedes realizar una simulación de un sello cilíndrico con
los siguientes materiales:
- Tubo de cartón rígido, puede ser de un papel toalla de cocina.
- Una o dos barras rectangulares de plastilina de cualquier color.
- Un lápiz o espátula para tallar la plastilina
- Pintura Vinci del color que quieres que marque tu sello
- Pincel
- Hojas de papel
Instrucciones:
Moldea la plastilina para que obtenga una
consistencia suave. Pega la plastilina a
las paredes externas del tubo de cartón rígido hasta conformar un grosor
considerable. Talla la figura que desees
que se imprima en el papel, puede ser un dibujo o letras (toma en cuenta que
las letras se tallan al revés, para que al imprimirlo en el papel, se vea en el
orden correcto. Ejemplo: si tu nombre es
Mario, debes escribir “oiraM”). Te
recomiendo que el tallado sea profundo y no traces líneas delgadas. A continuación debes preparar tu papel y
coloca la pintura Vinci en las paredes talladas de plastilina procurando que la
pintura no entre en las comisuras del tallado.
Por último, como la pintura está fresca, rueda tu cilindro suavemente
sobre el papel y… ¡observa tu obra de arte!




















